«Escuela y Despensa» decía el regeneracionista Joaquín Costa. Pues ese lema sirve también hoy para el fútbol, pero poniendo más foco en la escuela, puesto que en la despensa ya se tiene. Para buscar cualquier impacto en el problema del racismo en el fútbol todos sabemos que la educación es la clave y que los mapeos, estadísticas y demás estudios previos son una especie de procrastinación ante la tarea que está ahí delante.
- Educar es actuar. Monitorizar está bien pero … monitorizar ¿para qué?. Recopilar métricas de odio no frena el racismo; educar desde la base sí lo hace. Actualmente no se está educando a los responsables deportivos, no se forma estructuralmente a los árbitros para que sepan cómo actuar y detener estas agresiones en el campo y, lo más grave, no se está educando a los niños en las escuelas de fútbol y en la educación formal para prevenir el problema desde la raíz.
- Bullying y racismo son dos conceptos que no deben mezclarse. Legal y conceptualmente, el bullying y el racismo son cosas muy diferentes El racismo no es un simple conflicto, es una vulneración de los Derechos Humanos sustentada en una histórica asimetría de poder político e internacional. Por ello, las agresiones racistas están tipificadas por la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, y deben derivarse a la Fiscalía de Delitos de Odio. Es fundamental hablar a los niños de racismo con propiedad para que entiendan la gravedad y sepan las diferencias. Por supuesto también a familias, aficionados y estructuras del fútbol.
- El espejo de la Premier League. Para demostrar que el cambio estructural es posible, podemos mirar el modelo inglés:
Educación en las aulas: Sus recursos gratuitos contra el racismo (Premier League Primary Stars) ya han sido utilizados por más de 16.000 profesores y han beneficiado a más de 510.000 niños en las escuelas.
-Formación de árbitros: La Premier financia el plan ERDP (Elite Referee Development Plan) para formar a árbitros de minorías, logrando que los colegiados de origen diverso en el fútbol profesional se hayan duplicado desde 2022.
-Cuerpos técnicos y directivos: Han apoyado financieramente a 100 entrenadores de minorías (logrando que el 85% ya tenga trabajo a tiempo completo en el fútbol profesional) y tienen a más de 500 entrenadores registrados en su base de talento inclusivo (Coach Index)
-De la monitorización al castigo penal: Su equipo de expertos no solo mide el odio online con herramientas digitales pero también con personas dedicadas a tiempo completo, sino que ha llevado a cabo más de 4.000 investigaciones que han terminado en consecuencias reales: sentencias de prisión, multas y sanciones y apertura de expedientes.
PROPONEMOS:
Un Protocolo Antirracista en el fútbol base que asume que la protección moral del menor está por encima de cualquier competición.
-El gesto universal de la «X»: Cualquier jugador o técnico que cruce las muñecas frente al pecho obligará al árbitro a detener el partido de inmediato ante un ataque racista.
-La Pausa Educativa («Sin Bin»): Permitimos expulsiones temporales para actitudes al límite de la agresión, dando 10 minutos obligatorios al entrenador para que eduque al menor infractor sobre los valores del club.
-Derecho de Abandono: Si el abuso no cesa, el equipo afectado puede retirarse del campo sin perder los puntos ni ser sancionado.
-Justicia Restaurativa: La sanción exige el reconocimiento explícito del daño causado por parte del agresor y una acción compensatoria comunitaria.
¿QUIÉNES SOMOS LOS DRAGONES DE LAVAPIÉS?
Dragones de Lavapiés lleva 12 años utilizando el fútbol como motor de transformación. Somos una organización comunitaria arraigada en un entorno multicultural, cuyo objetivo es promover la inclusión social, la solidaridad y el respeto a través del futbol, fortaleciendo la cohesión comunitaria. Futbolistas de 60 orígenes nacionales diferentes juegan en nuestos 26 equipos.
Proyección Europea: Alianzas con FARE, UEFA y Common Goal Nuestra lucha trasciende fronteras. Dragones de Lavapiés está adherido a FARE (Football Against Racism in Europe), la red dedicada a combatir la discriminación y promover políticas inclusivas en el fútbol en colaboración con diversas instituciones.
Fruto de esta proyección internacional, hemos participado directamente en la elaboración y adaptación de la recién publicada metodología «Switch the Pitch», un proyecto impulsado junto a Common Goal y financiado por la UEFA Foundation for children.
Metodología «Switch the Pitch»:es un manual de entrenamiento pionero que integra retos de equipo directamente en la rutina deportiva para abordar la diversidad, la inclusión y el antirracismo de forma práctica.
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