Lavapiés, el gran campo de fútbol que no pregunta quién eres

Texto: Izan Melikian Esteban

Fotos: RFEF

La Federación Española de Fútbol, en Casino de la Reina con las Dragonas y los Dragones de Lavapiés y el fútbol calle

En Lavapiés, la pelota es un transeúnte más, rueda por las calles, golpea paredes y permite que los vecinos del barrio del centro de Madrid puedan disfrutar con el deporte. Hoy el Centro Comunitario y las canchas del Casino de la Reina han albergado una conferencia, «Fútbol calle: Fútbol que transforma», a la que han acudido figuras muy destacables de instituciones tan distintas como la Federación Española de Fútbol, la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala, el ayuntamiento de Madrid, junto a periodistas y Dragonas. El fútbol ha podido reunirlas el día de hoy en un acto muy simbólico.
Este fin de semana se organizará un torneo de fútbol callejero, al que acudirán más de 34
equipos y más de 100 jugadores. La semifinal y la final se celebrará en los alrededores del
estadio Metropolitano, concretamente en la Fan Zone, en los momentos previos a la final de la Nations League que jugará la Selección Española Femenina el martes 2 de diciembre.


Ana Álvarez Mesas, integrante de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), aprovechó su intervención para abrir una puerta enorme: “Una cancha abierta para todos”, así definió el fútbol callejero, un lugar donde no hay exclusión social por raza, género o nacionalidad, más bien es una unión de todas las personas por una única pasión, jugar al fútbol.

El concejal del distrito centro de Madrid, Carlos Segura, explicó cómo se
jugaba en su juventud, con dos mochilas como porterías y un balón para todos.
Nacho Solana, director de Marca de la RFEF y miembro del Comité de Sostenibilidad de la UEFA, elogió a los Dragones de Lavapiés: “Es un equipo que inspira, son referentes y ven que el fútbol es capaz de transformar vidas”, dijo y agregó que «el fútbol debe convertirse en una herramienta para unir y fortalecer comunidades».

Memorias del barrio

En el turno de Ricardo López, el exguardameta español de grandes equipos como el Atlético de Madrid, Osasuna o Manchester United, entre otros, se sinceró sobre cómo fue su infancia en el barrio sureño de la Comunidad de Madrid, Campamento, donde las porterías eran coches y cuando arrancaba uno, había que parar el partido. Comentó cómo incluso algunos vecinos les rajaban los balones o se los robaban. “Ahora el fútbol se aprende en canteras o escuelas, es más difícil ver a niños jugando en la calle y los futbolistas han perdido esa pillería con la que contábamos nosotros”, señaló.


La directora deportiva María Pri contó su propia historia. “Volvía del colegio, hacía los deberes a toda prisa y bajaba a jugar, siempre bajaba”, explicó, “todas jugábamos, todas
participábamos, ahí estaba la clave, en eso y en compartir las historias”.
Sergio Alonso, también exguardameta, pero de fútbol sala confesó que cada vez que ve niños jugando en un parque se queda “embobado” y “feliz” viéndoles disfrutar.

Mientras que Raúl Ruiz, periodista y embajador de Fútbol Calle en Dragones de Lavapiés,
expresó: “Estoy doblemente feliz, como amigo y embajador de Dragones, y
porque la RFEF apoye a estos chicos y chicas, que son maravillosos y maravillosas”, y
terminó su intervención contando una historia de cómo en la Homeless World Cup (el Mundial contra el Sinhogarismo en el que España es representada por los Dragones y las Dragonas) de Sudáfrica, un futbolista le contó que ya había estado en el país: había ido de safari. Descubrió que el chico venía de una familia acomodada, pero por circunstancias varias acabó en esa situación. Eso hizo reflexionar a Raúl y pensar que el sinhogarismo no era algo ajeno a nadie y decidió dar visibilidad a este problema con
numerosos reportajes.


Finalmente, habló Carlota Coronado, jugadora actual de Dragones, que expresó su orgullo por haber podido representar a España en dos ocasiones como responsable de grupo y lo transformador que es habitualmente poder ocupar espacios públicos con su equipo, el equipo de mujeres de Dragones de Lavapiés, que suelen estar ocupado por hombres.
El acto ha tratado de dar visibilidad a la otra cara del fútbol, el deporte callejero es tan importante como el que se juega sobre el césped. Busca que los niños y niñas de los barrios, los vecinos y las vecinas no pierdan la costumbre de relacionarse gracias al deporte por las calles de Madrid.

Raúl Ruiz cerró el acto pronunciando unas palabras muy simbólicas. “Lavapiés es un gran campo de fútbol”.

Texto: Izan Melikian Esteban

Fotos: RFEF