En el corazón de la sostenibilidad y el deporte, surge una iniciativa pionera que busca fusionar la pasión del fútbol con la urgencia de la educación ambiental. El proyecto europeo FUTURE (FUtbol como herramienTa para edUcaR a la infancia en comportamientos sostEnibles) utiliza el deporte más popular del mundo como vehículo para inculcar valores de respeto por el medio ambiente en las nuevas generaciones. En este ambicioso proyecto, el Club Deportivo Elemental Dragones de Lavapiés de Madrid se sitúa como un socio clave, representando a España en una coalición de entidades europeas que buscan marcar la diferencia.

Los socios que impulsan el cambio
El proyecto FUTURE está impulsado por una red de socios diversa y altamente especializada. A la vanguardia están cuatro federaciones nacionales de fútbol: la Latvijas Futbola Federacija (Letonia), la Masinio Futbolo Asociacija (Lituania), la Bulgarski Futbolen Sayuz (Bulgaria) y la Federación Húngara de Fútbol. Estas organizaciones aportan la perspectiva de la gestión deportiva a gran escala. Junto a ellas, el Dragones de Lavapiés aporta la perspectiva única de un club de fútbol base, directamente conectado con la realidad de los jóvenes deportistas en la capital española. El consorcio ha sido diseñado por la Universidad italiana de Módena con una prestigiosa trayectoria en investigación social, y FORMODENA, una asociación vinculada a ella. La UEFA Foundation for Children participa como institución de apoyo, lo que subraya la relevancia y el potencial de esta iniciativa a nivel continental y valida su impacto en el fútbol europeo. Además hay que subrayar que es un proyecto seleccionado y financiado por la Unión Europea.
Un objetivo claro: formar a la próxima generación de ciudadanos conscientes
El objetivo principal de FUTURE es ambicioso : fomentar comportamientos sostenibles entre niños y niñas de 6 a 11 años. El proyecto busca crear una cultura de la sostenibilidad y un enfoque activo, y para ello se enfoca en tres pilares clave:
-Crear una identidad social: Se busca que el respeto por el medio ambiente se convierta en una característica intrínseca de la identidad del grupo.
-Establecer normas coherentes: El proyecto aspira a que los jóvenes adopten reglas de conducta que protejan el planeta.
-Aumentar la conciencia y la autoeficacia: A través de las actividades, los niños aprenden a definir comportamientos sostenibles y a comprender el impacto de sus acciones, reforzando la creencia de que, juntos, pueden lograr un cambio significativo.
En esencia, se trata de utilizar el fútbol, una plataforma de gran influencia, para promover una causa social de vital importancia: el cuidado del planeta.
Cómo integramos el proyecto Future en el campamento de verano
El programa FUTURE es el hilo conductor que ha unido todas las actividades del campamento. Su objetivo es convertir a los niños y niñas en agentes de cambio, usando la pasión por el fútbol para inculcarles la importancia de la sostenibilidad. Las salidas no fueron elegidas al azar, sino que se diseñaron para complementar y reforzar los principios de este proyecto.














- Exposición «Pacífico» en CaixaForum: Esta visita se conectó directamente con la esencia de FUTURE. La exposición no solo mostró la riqueza cultural de Oceanía, sino que también destacó cómo los artistas contemporáneos de la región utilizan su arte para hablar sobre los desafíos del cambio climático. Esto permitió a los campistas comprender que la sostenibilidad es una preocupación global y que las comunidades del Pacífico están en la primera línea de la lucha contra el cambio climático. La exposición sirvió como un recordatorio visual de que el respeto por el planeta y sus ecosistemas es un valor fundamental, tal como se enseña en los entrenamientos de fútbol del programa.
- Exposición «Ecos del Océano» en Espacio Telefónica: Esta experiencia fue una inmersión completa en la sostenibilidad. La exposición, centrada en la vital importancia de los océanos, ayudó a los niños a entender conceptos como el equilibrio de los ecosistemas, la producción de oxígeno y la necesidad de proteger la vida marina. Los sonidos de focas y ballenas que se escuchaban en la muestra conectaron la experiencia de manera sensorial, reforzando la idea de que nuestro planeta es un ecosistema vivo y frágil. De esta manera, el campamento utilizó el arte y la tecnología para ampliar la conciencia que ya se trabajaba en el campo de juego.
- Museo del Ferrocarril y uso del transporte público: La visita al Museo del Ferrocarril no solo fue una lección de historia y tecnología, sino que también sirvió para subrayar uno de los comportamientos sostenibles que promueve FUTURE: el uso del transporte público. Al utilizar el metro y los autobuses para todas las salidas, los niños y niñas experimentaron de primera mano una forma de transporte más sostenible y redujeron la huella de carbono del campamento.
- Espacios al aire libre como aulas de sostenibilidad: Lugares como el Retiro (Pistas de Chopera), Madrid Río (Invernaderos) y Casa de Campo se convirtieron en laboratorios vivientes donde los principios de FUTURE se aplicaron en la práctica. En estos entornos naturales, los niños aprendieron sobre la biodiversidad, la botánica urbana y la importancia de disfrutar y cuidar los espacios verdes. La actividad de Perruneando, que exploró el barrio y sus historias, y la visita a «Esta es una Plaza», un espacio comunitario, también se alinearon con la idea de reconectar con el entorno inmediato y valorarlo.
El campamento no solo se enfocó en la sostenibilidad, sino que también trabajó en la formación integral de los participantes. La colaboración con el Proyecto Intered añadió una capa de reflexión social, animando a los jóvenes a ser críticos y comprometidos con la construcción de sociedades justas. Así, el campamento ha logrado un equilibrio perfecto: mientras el programa FUTURE enseña a cuidar el planeta, la colaboración con Intered y las salidas culturales y de ocio fomentan el respeto mutuo, la convivencia en la diversidad y la participación activa en la comunidad.
En definitiva, el Campamento Dragones de Lavapiés 2025 ha sido un ejemplo de cómo el deporte puede ser una poderosa herramienta educativa. A través del fútbol y las salidas cuidadosamente seleccionadas, se ha logrado inculcar a los más pequeños un profundo respeto por el medio ambiente y por las personas, transformándolos en embajadores de la sostenibilidad que llevarán estos valores a sus hogares y barrios.
La metodología FUTURE: del borrador a la puesta en marcha
La metodología de este proyecto fue meticulosamente diseñada para ser implementada a lo largo de la temporada de fútbol 2024-2025. El proceso comenzó con un borrador inicial desarrollado por UNIMORE en agosto de 2024, que fue presentado y enriquecido con los comentarios de todos los socios en una reunión transnacional en Sofía. A partir de ahí, se establecieron fases de formación cruciales para su puesta en marcha.
En octubre de 2024, se llevó a cabo la “Formación de Formadores”, donde representantes de cada federación y del club Dragones de Lavapiés fueron capacitados por expertos en psicología social y del desarrollo. Este paso fue fundamental para garantizar que el mensaje y las actividades del proyecto se transmitieran de manera efectiva a todos los involucrados. Posteriormente, en noviembre de 2024, se realizó la “Formación de Entrenadores”, donde los formadores recién capacitados replicaron la formación a los entrenadores de sus respectivos clubes, preparando así a un total de 60 equipos (12 por país) para las actividades.
La metodología se estructura en dos clases principales de actividades: las actividades sobre el terreno, diseñadas para el trabajo directo con los equipos, y el uso de la ASD Web-App Huella de Carbono, una herramienta tecnológica para medir y mejorar el impacto ambiental.
Las cuatro actividades de campo de la metodología FUTURE se basan en conceptos psicológicos y de comportamiento fundamentales: la identidad de grupo, las normas sociales, la eficacia colectiva y el conocimiento. A través de estas dinámicas, se construye una comprensión gradual del tema a través de la acción y la colaboración.
El impacto de FUTURE: una evaluación desde dentro
El proyecto no solo se enfoca en las actividades, sino también en medir su impacto. Un cuestionario de satisfacción fue respondido por 105 participantes de Dragones de Lavapiés, con edades entre 4 y 11 años. Los resultados reflejan la composición de nuestros equipos, en los que todavía hay una gran desigualdad de género: la mayoría eran hombres (74%) y de diversas nacionalidades (predominando España, Marruecos y Bangladesh), arrojaron estas conclusiones:
Utilidad y Aprendizaje (Q1 y Q2): Los participantes percibieron una alta utilidad de las actividades para ellos y sus equipos, con una puntuación promedio de 4.67 sobre 5. Además, la mayoría sintió que aprendió sobre sostenibilidad, con un promedio de 4.63, indicando que los mensajes proambientales llegaron con éxito a la audiencia.
Satisfacción y Diversión (Q3 y Q5): La satisfacción general fue muy alta, con un promedio de 4.75, y la diversión fue igualmente destacada, con un promedio de 4.74. Esto demuestra que la metodología es atractiva y eficaz para los jóvenes.
Recomendación (Q6): Un impresionante promedio de 4.80 indicó que los niños recomendarían el programa a otros equipos, lo que es el mayor indicador del éxito y la resonancia del proyecto.
El análisis de las actividades preferidas y más difíciles también proporcionó información valiosa. Las actividades más fáciles de entender y realizar fueron las más dinámicas y directas: «Los goles para salvar el planeta» y «Reglas de fútbol en defensa de la naturaleza.» Por otro lado, la aplicación de la huella de carbono fue percibida como la actividad más difícil de poner en marcha, lo que sugiere un área de oportunidad para mejorar la usabilidad o la accesibilidad de la herramienta.
Muchas de las sugerencias de los participantes se pueden relacionar directamente con acciones para reducir la huella de carbono y promover la sostenibilidad en la comunidad:
Limpieza de espacios naturales: Ideas como «limpiar una vez al mes nuestra cancha» o «celebrar un partido en un entorno natural y limpiar la basura» demuestran una conciencia sobre la limpieza de los espacios compartidos.
Conexión con la naturaleza: Propuestas como «plantar un árbol para comer frutas,» «ir a la montaña» o «crear un huerto con vegetales» reflejan un deseo de interactuar de manera positiva con el medio ambiente.
Educación ambiental: La sugerencia de «contactar a los bomberos, jugar un partido y escuchar una charla sobre prevención de incendios» o «enseñar a los niños a ir a la montaña y ver la naturaleza» muestra un interés en expandir el aprendizaje fuera del campo.
Reciclaje y reutilización: Ideas como «reciclar plástico,» «pedir a una empresa de reciclaje que patrocine un partido» y «reutilizar material de fútbol de otros compañeros» son ejemplos concretos de cómo los jóvenes ven la sostenibilidad en la vida diaria.
Estas sugerencias, surgidas de la creatividad de los participantes, demuestran el poder del proyecto para inspirar acciones más allá de las actividades estructuradas. Revelan una conciencia que se puede traducir en mejoras tangibles en la huella de carbono de la comunidad.
Conclusión
La participación de Dragones de Lavapiés en el proyecto FUTURE no es solo una colaboración, sino una declaración de principios. Al unirse a este esfuerzo europeo, el club demuestra su compromiso con una visión del fútbol que va más allá del juego, utilizándolo como una plataforma para formar ciudadanos conscientes y responsables. A través de una metodología bien fundamentada, que combina actividades prácticas con una herramienta tecnológica innovadora, FUTURE se posiciona para tener un impacto duradero, no solo en la vida de los jóvenes futbolistas, sino en la cultura de la sostenibilidad a nivel europeo. El proyecto es un testimonio del poder del deporte para impulsar el cambio social y educar a las futuras generaciones en la importancia de cuidar nuestro planeta, demostrando que en el campo, cada pase, cada gol y cada acción puede ser un paso hacia un futuro más sostenible.





